8 beneficios del suelo radiante que te convencerán para instalarlo en tu hogar

Cada vez son más las familias, los particulares y las empresas que apuestan por el suelo radiante como el principal sistema de calefacción para sus hogares u oficinas. ¿Qué lo diferencia de otras alternativas? ¿Qué provoca que cada vez sea la opción favorita para reformas y viviendas llave en mano?

En este post te explicaremos cuáles son los principales beneficios de poner suelo radiante en casa. Una manera de pasar otoños e inviernos confortables, a una temperatura ideal y uniforme y todo ello sin gastarte mucho dinero, rentabilizando tu inversión.

A grandes rasgos, los suelos radiantes son instalaciones de calefacción que funcionan mediante la canalización de una fuente de calor bajo el suelo. Aunque a España llegaron más tarde, -son el sistema de las viviendas más eficientes de nueva construcción-, llevan siendo usados décadas en países del norte y del centro de Europa.

Se trata de uno de los sistemas de climatización y refrigeración más eficientes del mercado a nivel energético. El suelo radiante funciona mediante una red de tuberías plásticas instaladas bajo el suelo de los interiores: el agua que circula por ellas tiene una determinada temperatura en función de si se busca enfriar o calentar la estancia.

Además de los suelos, también pueden emplearse las paredes y el techo como elementos de intercambio. Con el termostato, los grados pueden ser regulables a demanda del consumidor.

Aunque existen algunos suelos radiantes eléctricos, los cuales se sirven de resistencias, la inmensa mayoría de suelos radiantes aluden a los de tipo hidrónico, que utilizan el agua para calentarse o enfriarse.

8 ventajas del suelo radiante por encima de otros sistemas de calefacción

Estos son algunos de los principales beneficios de instalar suelo radiante.

  • Fácil manejo: La calefacción por suelo radiante es fácil de operar, ya que puede manejarse con un termostato. Al igual que un horno, la temperatura y el tiempo se pueden controlar con solo pulsar un botón. También son compatibles con termostatos WiFi inteligentes y con aplicaciones de domótica.

  • Más eficiente que un radiador tradicional: Requieren menos energía que los radiadores de toda la vida, por lo que puedes ahorrar entre un 20 y un 10% con relación a un sistema de calefacción convencional.

  • Liberan espacio y dan más amplitud a tu casa: Dado que la calefacción por suelo radiante se encuentra bajo el suelo, libera el espacio que habrían ocupado los radiadores tradicionales, ofreciendo importantes ventajas de distribución. Tendrás las paredes libres y más espacio para decorar o para poner mobiliario.

  • Mayor seguridad y salud: No tendrás que preocuparte por superficies calientes que puedan dañar a mascotas o a niños pequeños, ni tampoco de bordes afilados, óxido o humedades. El sistema de suelo radiante también es mucho mejor para la calidad del aire, manteniendo la atmósfera de tu hogar fresca y oxigenada.

  • Instalación sencilla: La opción más económica es optar por suelo radiante por agua mediante una caldera de condensación de gas. Si a tu vivienda no llega el suministro de gas natural, puedes optar por una caldera de condensación de gas propano.

  • Gran inercia térmica: El suelo radiante está pensado para viviendas de uso habitual, ya que la generación de calor constante y a bajo rendimiento reduce con creces la factura energética. La inercia térmica hace que tarde en calentarse y enfriarse.

  • El calor generado desde el nivel del suelo es más confortable y saludable: La sensación de confort es envolvente y muy agradable con respecto a otras maneras de calentar una vivienda. La razón es que el suelo radiante evita la estratificación, un efecto térmico del aire en espacios cerrados causado por la diferencia de densidad y que hace que el aire cálido suba a las partes más altas y el frío se concentre en las bajas.

  • Compatibilidad con varios tipos de suelo y de caldera: Aunque el mejor tipo de suelo para ser compatible con el suelo radiante es el de piedra o baldosa, puedes encontrarlo para cualquier acabado de piso, como azulejos o cemento pulido. Además, al requerir agua son compatibles con la mayoría de calderas.

Un plus adicional es que es silencioso, evitando los movimientos de aire o la sequedad ambiental.

En definitiva, el suelo radiante se trata de un sistema eficiente y rentable que puede adaptarse a cualquier vivienda, que no tiene impacto estético y que requiere menos energía para calentar tu hogar que cualquier radiador clásico. Como expertos que somos en instalaciones de este tipo, puedes consultarnos presupuesto sin compromiso.

Hagamos juntos tu sueño realidad